SuperEpic: The Entertainment War | Análisis

En un futuro no demasiado lejano, tras una serie de maniobras de dudosa legalidad, . La empresa ha impuesto un modelo de negocio basado en títulos free to play, la mayoría de ellos clónicos de grandes clásicos como Frogs, de forma que exprime hasta el último céntimo de una sociedad alienada y oprimida por los mecanismos de control mental ocultos en dichos juegos. Este es, a grandes rasgos, el punto de partida de SuperEpic.

Regnant Corp. ha conseguido alzarse como la única productora de videojuegos a nivel mundial

Ante una situación tan desoladora, . Esta peculiar pareja, armados en principio con poco más que un viejo paraguas, se lanzarán a la aventura por las instalaciones de Regnant Corp. La sede de esta compañía está llena de misterios, puzzles e intrincados pasillos que nos invitan a explorar. Además, atravesaremos diferentes zonas, desde oficinas comunes y corrientes hasta lugares pantanosos y en ruinas, todo ello dentro de un mismo edificio.

recae sobre los hombros de Tantan y Ola la misión de acabar con esta perversa organización

El dúo protagonista derrocha carisma y nos arrancará más de una sonrisa con sus ingeniosos diálogos

En todo juego categorizado como metroidvania, el mapeado es una parte esencial del título. SuperEpic no es una excepción, poniendo ante nosotros todos los elementos de la clásica fórmula: extensas zonas que explorar, puzzles que resolver y zonas a las que tendremos que volver cuando hayamos desbloqueado cierta habilidad. En este sentido, el juego no aporta nada revolucionario, pero tampoco lo necesita, ya que gracias al , el juego nos invita a seguir avanzando solo por descubrir qué nos depara tras cada nuevo pasillo.

excelente diseño de las diferentes pantallas y a los llamativos enemigos

Lo que hace de SuperEpic un título fresco e innovador es la posibilidad de sumergirnos aún más en su mundo, descargando en nuestros propios móviles los juegos de Regnant Corp. A lo largo de la aventura iremos encontrando diferentes códigos QR. Si los escaneamos, podremos acceder a diferentes juegos de la perversa compañía que intentamos derrocar. Puede sonar contradictorio (y de hecho lo es) pero superar ciertas puntuaciones en esos minijuegos nos permitirá desbloquear ciertas recompensas en el juego.

Esto es totalmente opcional, ya que dichas recompensas suelen consistir en dinero, que facilita nuestra progresión in-game, pero jamás encontraremos algún objeto fundamental para el desarrollo de la trama. Hablando de la historia, debemos señalar que el juego tiene una duración algo superior a las diez horas, tiempo que tardaremos en descubrir la totalidad del mapeado ya que, en función de nuestro avance total, encontraremos diferentes finales.

Podremos jugar a los juegos de Regnant Corp. en nuestros propios móviles, aunque… ¿no era eso contra lo que estábamos luchando?

Tras esas horas, el juego no acaba, ya que podemos disfrutar de un modo roguelike. Desbloquearemos dicho modo a mediados de nuestra aventura y nos tocará explorar las instalaciones de la compañía desde cero. Esto quiere decir que perderemos todas las habilidades conseguidas en el modo historia y nos tendremos que apañar con las armas más básicas. Poco a poco, podremos desbloquear ciertas mejoras, con el objetivo final de superar a todos los bosses sin morir ni una sola vez.

Este modo añade unas horas más de juego, permitiéndonos disfrutar de un sistema de combate sencillo pero muy satisfactorio. Dispondremos de tres armas, asignadas a diferentes botones, que, dominadas con la suficiente maestría, nos permitirán enlazar poderosos y destructivos combos. Cada equipamiento tiene sus características y una cadencia propia, de forma que tendremos que combinarlos de la mejor manera posible para que se adapten a nuestro estilo de juego.

En ocasiones, nos sentiremos dentro de un juego rítmico. Será fundamental conocer los patrones de movimiento de los enemigos, ya que algunos solo puede ser derrotados usando una determinada combinación. Un pequeño error en la coreografía del combate puede desembocar en un ataque combinado por parte de los rivales, especialmente cuando hay muchos enemigos en pantalla, y veremos complicado escapar de los continuos ataques enemigos.

Combinando las diferentes armas podremos crear combos para acabar con nuestros enemigos rápidamente

Además, al avanzar en nuestra historia. Para ello, será necesario el dinero que ganaremos al derrotar enemigos o al superar los minijuegos que antes mencionábamos. Esto será fundamental, ya que, si no renovamos nuestro arsenal, la dificultad irá escalando vertiginosamente. Aún así, no estamos ante un juego difícil de superar. Al ser derrotados, podemos elegir entre revivir desde el último punto de guardado o desembolsar la mitad de nuestro dinero para retomar la acción en el momento.

podremos comprar nuevas armas y mejorar aquellas que ya tengamos en nuestro haber

Otra parte fundamental del sistema de combate son los ataques de furia. Estos movimientos podremos desbloquearlos a cambio de gemas, una moneda especialmente rara que solo encontraremos explorando cada rincón del mapeado. Los ataques de furia consumen “furia”, un medidor que iremos recargando al enlazar combos con las armas normales. A través de una determinada combinación de botones podremos liberar diferentes poderes que serán especialmente útiles en los momentos más apurados del combate.

El otro medidor sobre el que tendremos que tener un ojo puesto es el de energía. La energía nos permite realizar dashes y otros movimientos especiales que resultarán fundamentales para acceder a nuevas zonas del mapa.

Con respecto a la interfaz, debemos señalar que rebosa personalidad, especialmente durante los diálogos entre personajes. Los menús son algo áridos al principio, especialmente el mapa, ya que, a pesar de que ofrece información realmente útil, se echan en falta elementos como marcadores propios para señalar ciertos puntos de interés para el jugador o la diferenciación de las zonas.

El apartado visual de SuperEpic tampoco se queda atrás, ya que su . Estos gráficos permiten que el juego no sea demasiado exigente, por lo que, en lo que respecta al apartado técnico, mantiene un rendimiento perfecto. Finalmente, debemos mencionar la cuidada banda sonora, que acompaña en cada momento de la aventura. Eso sí, pasado un tiempo, puede resultar repetitiva y pierde la fuerza que tiene durante las primeras pantallas.

estética pixel-art es muy llamativa y tiene un exquisito gusto por el detalle

El menú del mapa es uno de los puntos negativos del juego, ya que cuesta hacerse con él y se echan en falta ciertos elementos

En definitiva, SuperEpic se ha alzado como un indie más que notable ya que, si bien no aporta grandes novedades a la fórmula de los metroidvania, sus propuestas van por otro camino. Esos pequeños minijuegos que hemos disfrutado en nuestros móviles, el arrollador carisma de sus protagonistas y su visión crítica y satírica de la industria nos han encandilado, creando un mundo en el que disfrutamos de cada hora de juego.

Estudiante viajante y enamorado de la cultura nipona. Mi pasión por los videojuegos se remonta a los tiempos del primer Kingdom Hearts y ya son muchas las sagas que tienen un hueco en mi corazón. Con una portátil de Nintendo siempre en el bolsillo.

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.